Seis pasos desde una foto hasta una plantilla que se transfiere de verdad. La mayoría de los fallos ocurren en el paso tres o en el cinco.
Una plantilla es una imagen espejada de un dibujo de líneas. Si recuerdas solo eso, el resto sale solo: hay que simplificar la foto a líneas y hay que invertirlas.
| Necesitas | Notas |
|---|---|
| Una foto o dibujo de referencia | Un solo sujeto, idealmente 1000 px o más |
| Una forma de convertirla en líneas | Herramienta de plantillas, editor de imagen o calcar a mano |
| Papel de plantilla o papel normal + gel | El papel térmico necesita impresora térmica |
| Una impresora | El láser transfiere mejor que la inyección |
Escoge una foto donde el sujeto ocupe la mayor parte del encuadre y se separe del fondo por tono. La luz uniforme importa más que la resolución: una foto nítida con sombras duras se convierte peor que una más suave con luz plana.
No es cosmético. Sin quitar el fondo, cada pared, silla y baldosa del encuadre se convierte en una línea de tu plantilla.
Aquí falla la mayoría. Una foto en escala de grises no es una plantilla: tiene bordes suaves y medios tonos, y los medios tonos se imprimen como una mancha gris.
Una plantilla necesita líneas negras sobre blanco puro. Aplica un umbral para que cada píxel sea negro o blanco, y simplifica hasta que el contorno principal se lea con claridad al tamaño final.
Las plantillas se aplican boca abajo sobre la piel. Si te saltas este paso, el tatuaje sale al revés: un error clásico e irreversible, sobre todo con texto.
| Problema | Causa | Solución |
|---|---|---|
| Plantilla tenue | Poco contraste o poco gel | Umbral a negro puro; reaplica gel |
| Se corre al instante | Demasiado gel o piel húmeda | Seca la piel, usa menos gel |
| Las líneas se juntan | Demasiado detalle para el tamaño | Usa un nivel más grueso o hazla más grande |
| Sale al revés | No la invertiste | Invierte horizontalmente y reimprime |